Juego responsable

El Juego Responsable consiste en la elección racional y sensata de las opciones de juego, que tenga en cuenta la situación y circunstancias personales del jugador, impidiendo que el juego se pueda convertir en un problema. El Juego Responsable implica una decisión informada y educada por parte de los consumidores con el único objetivo del entretenimiento, la distracción y en el cual el valor de lo jugado no supera nunca lo que el individuo se puede permitir

El Juego Responsable es una actividad de ocio y entretenimiento y nunca interfiere en las obligaciones sociales, profesionales o familiares.

El jugador responsable:

  • El jugador responsable juega para divertirse y entretenerse, no para ganar dinero. Sabe que puede tener suerte y ganar, pero que también puede perder.
  • Jugar responsablemente significa tomar decisiones basadas en hechos, manteniendo el control sobre el tiempo y el dinero que quiere gastar.
  • Jugando responsablemente, hace que la actividad del juego sea una experiencia agradable, divertida, sin riesgo de daño a sí mismo, familia y/o amigos.

Cómo jugar con responsabilidad:

  • Juegue por diversión, no por dinero o para evadir problemas.
  • No persiga o intente recuperar las pérdidas.
  • Juegue para divertirse, disfrute al ganar pero considere que también puede perder.
  • No pida dinero prestado para jugar.
  • Juegue solo el dinero que haya decidido destinar a la diversión. No utilice nunca el dinero que destine habitualmente a sus gastos fijos, como comida, transporte, …
  • En tiempo de crisis emocional disminuye el autocontrol: evite jugar en esos momentos.
  • No permita que el juego afecte a sus relaciones con la familia y amigos.
  • Establezca un límite de tiempo y de dinero para jugar.
  • El único juego medido es el juego divertido.

Fuente: www.jugarbien.es